El SCR limita el gasto en jugadores y entrenador al 85 % de los ingresos

Desde la temporada 2026/27, la Premier League ha sustituido sus normas de rentabilidad y sostenibilidad (PSR) por el Squad Cost Ratio (SCR), un ratio de coste de plantilla. La nueva regla exige que lo que un club gasta en jugadores y entrenador no pase del 85 % de lo que ingresa por el fútbol. Quien supere esa línea, el umbral verde, se expone a multas por los excesos a partir de la 2027/28; quien supere una segunda línea más alta, el umbral rojo, pierde puntos. Leída la norma al pie de la letra, la sanción mínima es de siete puntos. La primera evaluación será el 1 de marzo de 2027.

Los clubes lo aprobaron en la junta de accionistas de la Premier League de noviembre de 2025. La temporada 2025/26 fue de transición y no hubo sanciones, y la resta de puntos se aplica desde la 2026/27. En esa misma junta salió adelante otra norma, la SSR (Sustainability and Systemic Resilience), que vigila la liquidez disponible y el volumen de deuda.

El denominador se fija antes de la temporada y el beneficio por traspasos entra como media de unos tres años

El numerador, el «coste de plantilla», recoge lo que cuestan los futbolistas con contrato y el entrenador. Además del salario base entran las primas de fichaje, los pagos por derechos de imagen, las cotizaciones al National Insurance que paga el club como empleador, las pensiones, las indemnizaciones por rescisión y los bonus. Los traspasos no computan por lo pagado, sino por su amortización, en principio con un plazo máximo de cinco años (hay una excepción para los contratos de más de cinco años firmados antes del 12 de diciembre de 2023). También cuentan los pagos por cesiones y las comisiones de agentes. Quedan fuera los segundos entrenadores y los demás entrenadores del cuerpo técnico, así como el personal administrativo y comercial. Cómo se reparte el coste de un traspaso en varios años lo explicamos en el artículo sobre la contabilidad de los traspasos.

El denominador son los «ingresos futbolísticos previstos», que se fijan antes de que empiece la temporada con las cifras reales de la anterior, entre otros datos (los recién ascendidos tienen su propio método). El dinero que reparte la UEFA solo entra cuando el club ha superado la fase de clasificación.

Como la cifra queda fijada de antemano, una caída de ingresos durante la temporada no cambia el resultado del 1 de marzo. A quien supere el umbral verde en esa fecha se le vuelve a revisar el ratio con las cuentas de final de temporada, y ahí se decide si hay multa y de cuánto.

El beneficio por la venta de jugadores entra en el denominador, pero no entero en la temporada de la venta. Se suman los beneficios y las pérdidas por traspasos de aproximadamente tres años y se dividen entre tres. Una venta grande aporta al denominador de cada temporada más o menos un tercio de su beneficio, y el total queda repartido en unos tres años. Con un canterano, cuyo traspaso es casi todo beneficio, la regla es la misma. Venderlo para rebajar de golpe el ratio de ese año ya no funciona tan bien como con la PSR.

Del denominador se excluyen las operaciones que equivalen a vender activos de inversión, y la norma especifica que entre ellas está la venta de hoteles y negocios similares situados cerca del estadio o de la ciudad deportiva. Tampoco entran los ingresos excepcionales, como el dinero de un acuerdo para cerrar un litigio, ni los de actividades ajenas al fútbol que no tengan relación con la actividad, el nombre o el estadio del club. Con la PSR, según se publicó, el Chelsea vendió hoteles y su equipo femenino a sociedades vinculadas, el Aston Villa hizo lo mismo con su equipo femenino, y ambos contabilizaron esas cantidades como ingresos. Las operaciones con partes vinculadas que pasen por la valoración a precio de mercado y aumenten los ingresos no entran, en principio, en el denominador hasta que termine esa valoración.

El umbral rojo sube o baja según el ratio de la temporada anterior

El umbral verde equivale al 85 % de los ingresos previstos. El rojo queda por encima y es el 85 % más un margen de tolerancia propio de cada club, que va del 0 % al 30 %. Al principio todos los clubes, recién ascendidos incluidos, parten del 30 %, así que el umbral rojo arranca en el 115 %.

Ese margen cambia de una temporada a otra. Un club que supere el umbral verde el 1 de marzo y siga por encima del 85 % en las cuentas de final de temporada puede ver recortado su margen para la siguiente en función de cuánto se haya pasado, aunque no haya llegado a la línea que le hace perder puntos. Quien se quede en el 85 % o por debajo puede recuperar lo recortado a razón de 10 puntos porcentuales por temporada, con un tope del 30 %. Los excesos de la 2026/27 no se multan, pero el recorte del margen ya se aplica este curso. En la 2025/26, que fue de transición, el margen se mantuvo en el 30 % para todos.

Según la letra de la norma, pasarse del umbral rojo cuesta al menos siete puntos

Se exponen a una multa los clubes que superen el umbral verde el 1 de marzo y sigan por encima del 85 % en las cuentas de final de temporada. La cuantía depende del dinero gastado por encima del 85 % y de cuánto se aleje el ratio de ese porcentaje, y la norma prevé rebajarla a los clubes que cumplieron el límite en temporadas anteriores. Las multas se aplican a los excesos a partir de la 2027/28, y los clubes que descienden también tienen que pagarlas. Lo recaudado se reparte a partes iguales entre los clubes que reúnen las condiciones y no pasan del 85 %, que así reciben parte de las multas de los clubes que se pasan.

Los puntos se pierden al superar el umbral rojo en la evaluación del 1 de marzo. La sanción suma seis puntos fijos y una parte variable, que se obtiene dividiendo entre 6,5 millones de libras el importe en que se haya superado el umbral rojo y redondeando al alza. En su explicación, la liga lo cuenta como seis puntos de base y uno más por cada 6,5 millones. Como basta pasarse una libra para que la parte variable sea de un punto, la norma, leída literalmente, nunca deja el total por debajo de siete.

Con dos temporadas seguidas por encima del umbral rojo, la sanción se multiplica por 1,3, y con tres seguidas, por 1,6.

La deducción de puntos se aplica en la misma temporada de la infracción. El club puede recurrir, y para los casos en que haya puntos en juego existe un arbitraje acelerado que busca resolverlos, en lo posible, antes de que acabe la temporada. Aunque las cuentas de final de temporada dejen el ratio por debajo del umbral rojo, los puntos restados no se devuelven. Esas cuentas deciden la multa y el margen de la temporada siguiente.

El SCR mira el ratio de cada temporada, y a la PSR le queda un último examen este curso

La PSR mide las pérdidas y ganancias de todo el club en bloques de tres temporadas. El SCR solo se fija en lo que se gasta en jugadores y entrenador, y lo compara cada temporada con los ingresos previstos.

PSRSCR
Línea de infracciónEn principio, 105 millones de libras de pérdidas en tres temporadas85 % (umbral verde) y 85 % + margen (umbral rojo)
Venta de hoteles y similares a sociedades vinculadasSe podía contabilizar como ingresoSi equivale a vender un activo de inversión, no entra en el denominador
Cuándo se examinaEl último ciclo es 2023/24-2025/26 y se examina, en principio, durante la 2026/27Cada temporada, con el 1 de marzo como fecha de evaluación

La PSR no se ha acabado del todo. El último examen, el de las tres temporadas de la 2023/24 a la 2025/26, se hará en principio durante la 2026/27 (y, si hace falta, puede prolongarse más allá de esa temporada), y el plazo para entregar las cuentas y los cálculos de la PSR termina el 31 de octubre de 2026. La liga conserva la facultad de investigar y sancionar las infracciones de ese periodo, de modo que esta temporada todavía puede haber castigos por la PSR.

Jugar en Europa no cambia el umbral verde del 85 %, y lo que no se gasta no pasa a la temporada siguiente

Algunos artículos explicativos en inglés sostienen que, para los clubes de Champions League, el umbral rojo es del 100 % y no del 115 %. La norma no hace esa distinción. El umbral verde es el 85 % para todos, el rojo es el 85 % más el margen de cada club, y no figura ninguna cifra aparte para los que juegan en Europa. El 70 % es el tope de otra norma, la regla de costes de plantilla de la UEFA, que los clubes de competiciones europeas deben cumplir por separado. La UEFA calcula, en principio, por año natural y la Premier League por temporadas, así que para un mismo club los periodos no coinciden. El cálculo de la UEFA lo explicamos en el artículo sobre la regla del 70 % de la UEFA.

Entre las sugerencias de búsqueda en inglés aparece «SCR table», pero la primera evaluación oficial no llega hasta el 1 de marzo de 2027. Las tablas por clubes que circulen antes de esa fecha no son evaluaciones de la liga.

Lo que un club deje sin gastar en una temporada por debajo del 85 % no se puede trasladar a la siguiente.

La Championship, la segunda categoría inglesa, también se pasó al SCR en la 2026/27. Según el anuncio de la EFL de mayo de 2026, la norma se llama «Squad Cost Rules», el límite es igualmente el 85 % de los ingresos y los propietarios pueden ampliarlo con capital propio hasta 33 millones de libras en tres temporadas, con un máximo de 15 millones por temporada. Es una norma distinta del SCR de la Premier League.

La Liga fija el límite de antemano y cuenta más gastos

Para quien sigue al Atlético, la comparación inmediata es con el límite de coste de plantilla deportiva (LCPD) de La Liga. En la lista de la 2026/27, publicada en septiembre de 2026 tras el mercado de verano, el Atlético puede gastar como máximo unos 361,29 millones de euros en la temporada, la tercera cifra de Primera por detrás del Real Madrid y el Barcelona.

También cambia qué gastos se cuentan, y ahí La Liga hace casi lo contrario que la Premier. El LCPD incluye, además de los jugadores y el entrenador del primer equipo, al segundo entrenador y al preparador físico, y lo que se gasta en el filial y la cantera. El SCR deja fuera a los segundos entrenadores, y del equipo femenino y la academia cuenta los ingresos en el denominador pero no los gastos.

Y el orden se invierte. La Liga fija primero, cada temporada, cuánto se puede gastar; la Premier compara lo gastado con los ingresos previstos y revisa el ratio el 1 de marzo y otra vez al cerrar las cuentas. En los dos países, un club que juega en Europa, como el Atlético, tiene que cumplir a la vez la norma de su liga y el 70 % de la UEFA. La relación entre el límite de La Liga y las normas de la UEFA la contamos en el artículo sobre el FFP.

Vista desde La Liga, donde el techo se conoce de antemano, la Premier deja más libertad a los clubes, porque los juzga cuando ya han gastado. A cambio, pasarse sale más caro. Si se lee la norma tal como está escrita, basta superar el umbral rojo por muy poco para perder siete puntos.

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