Un duelo directo por el tercer puesto
Jornada 38, última fecha de La Liga 2025-26. El 24 de mayo, el Estadio de la Cerámica albergaba una tensión que la tabla de posiciones, por sí sola, no terminaba de reflejar. El Villarreal y el Atlético de Madrid llegaban igualados con 69 puntos y la misma diferencia de goles. El que ganara terminaría tercero; el que perdiera, cuarto. Al Atlético le bastaba un empate para mantener la tercera plaza, pero este no es un equipo que salga a conformarse con un punto. Diego Simeone lo dejó claro en la rueda de prensa previa: «El partido de mañana es importante. A lo largo de la temporada hemos estado por debajo del tercer puesto. Queremos terminar lo más arriba posible, es decir, terceros».
Conviene matizar lo que no estaba en juego. Este encuentro no decidía la clasificación para la Champions League: el cuarto puesto también garantizaba un billete. Lo que se dirimía era la diferencia entre acabar terceros o cuartos, y, dicho con más franqueza, si esta plantilla era capaz de ofrecer una actuación digna en la última jornada.
Las circunstancias no ayudaban. Julián Álvarez, José María Giménez, Pablo Barrios, Nahuel Molina, Johnny Cardoso, Nico González, Thiago Almada y Rodrigo Mendoza estaban descartados por lesión, mientras que Robin Le Normand cumplía sanción por acumulación de amarillas. En la defensa entraron Clément Lenglet y Marc Pubill, y Obed Vargas ocupó un puesto en el centro del campo. No era solo una cuestión numérica: el partido iba a medir hasta dónde podía llegar el equipo de Simeone con estas piezas disponibles.
El penalti que desencadenó todo
En la primera media hora, el Atlético no dio una imagen especialmente mala. Tenía el balón, y la línea ofensiva con Antoine Griezmann y Ademola Lookman fabricó algunas llegadas en campo rival. Nicolas Pépé amenazó en tres ocasiones antes del minuto 11, pero los visitantes no estaban siendo sometidos.
El punto de inflexión llegó en el minuto 30. Pépé fue derribado dentro del área por el portero Juan Musso, y el árbitro señaló penalti. Dani Parejo, en su último partido antes de abandonar el Villarreal, engañó a Musso desde los once metros para abrir el marcador. ¿Fue ese gol el detonante, o el equilibrio ya pendía de un hilo? Lo que ocurrió a continuación ofreció la respuesta.
Cuatro goles encajados antes del descanso
En el minuto 34, Llorente perdió el balón en el costado derecho del Atlético y Pedraza avanzó hasta enviar un centro al área. El despeje de Hancko se quedó corto y Ayoze Pérez recogió el rechace para fusilar con la zurda un media volea imparable. 0-2 en apenas cuatro minutos. Desde la pérdida hasta el centro, pasando por el despeje fallido y el remate, la cadena defensiva se rompió en cada eslabón.
En el 40, Pérez controló un balón largo para iniciar una contra y cedió para Georges Mikautadze, que dejó clavado a Lenglet antes de batir a Musso. 0-3. Lenglet llegó claramente tarde a la cobertura; para cuando intentó cerrar, la jugada ya estaba sentenciada. Into the Calderón apuntó que Lenglet «participó directamente» en el primer, tercer y quinto gol. Más que un juicio emocional, fue una descripción de los hechos.
En el 43, el Atlético recortó distancias. Griezmann botó un córner y Pubill, llegando al segundo palo, empujó el balón a la red. Fue la última asistencia de Griezmann con la camiseta del Atlético y el único momento del partido en el que un movimiento ofensivo se tradujo en gol.
Pero el respiro duró poco. En el tiempo añadido de la primera parte, Pape Gueye soltó un zurdazo desde fuera del área que se coló donde Musso no podía llegar. 1-4. Entre el penalti del minuto 30 y el golazo de Gueye en el descuento, el Atlético encajó cuatro goles. El tanto de Pubill interrumpió brevemente la hemorragia, pero no logró invertir la inercia.
Según datos de Opta difundidos por beIN Sports, era la primera vez en los 800 partidos de Simeone al frente del Atlético que su equipo concedía cuatro goles en una primera parte. Un registro que durante años simbolizó la solidez defensiva del proyecto cholista se rompió en la última jornada de la temporada.
Sin reacción suficiente en la segunda parte
En el descanso, Simeone realizó tres cambios: Alexander Sørloth por Giuliano Simeone, Aleksa Purić por Hancko y Matteo Ruggeri por Pubill, que se retiró con molestias físicas. La intención era sumar la presencia aérea de Sørloth arriba y recomponer la defensa. Pero remontar un 1-4 estaba fuera de alcance.
Nada más reanudarse el juego, Álex Baena probó suerte desde la izquierda del área en el minuto 47 con un disparo con la zurda, pero se marchó desviado. Cuando parecía que el Atlético podía al menos acercarse, Ayoze Pérez sentenció con su segundo gol en el 54. Recibió un pase de Pépé y colocó el balón en la esquina inferior izquierda. 5-1. El partido murió ahí.
En el 80, Musso detuvo un disparo con la derecha de Mikautadze para evitar el sexto. En el 61, Javi Morcillo había relevado a Baena y Javier Boñar a Lookman. Los dos canteranos pelearon cada balón en el tiempo que tuvieron, pero el encuentro ya estaba más allá de cualquier remontada.
Las estadísticas ofrecen una lectura con matices. El Atlético dominó la posesión con un 52%, sumó más toques en el área rival (32 frente a 26) y más córneres (9 contra 5). También superó al Villarreal en pases completados, 467 frente a 432, lo que confirma que no le faltó el balón. Sin embargo, desperdició tres grandes ocasiones por solo una del Villarreal. El Atlético generó oportunidades, pero no las aprovechó y, con ello, perdió toda posibilidad de compensar sus errores atrás. Los xG refuerzan esa lectura: Villarreal 2,45 frente a 1,16 del Atlético. También por las métricas subyacentes, el Villarreal creó las ocasiones de mayor calidad.
Una despedida amarga para Griezmann
Para Antoine Griezmann, este fue su último partido como jugador del Atlético de Madrid. El francés de 35 años, con su traspaso al Orlando City SC ya cerrado, se había despedido del Metropolitano en la jornada anterior en un acto emotivo ante su afición.
El desenlace en La Cerámica no pudo ser más distinto. El córner que originó el gol de Pubill en el minuto 43 fue la huella más nítida que Griezmann dejó en el partido. Su nota de 7,4 en FotMob fue la más alta de la plantilla rojiblanca, pero quedó sepultada bajo una goleada de 5-1. Que la última función de un futbolista termine en derrota no es algo inusual, pero encajar cinco goles añadió un recuerdo doloroso a su última imagen con la camiseta del Atlético.
Seis victorias, cinco empates y ocho derrotas a domicilio
El balance del Atlético como visitante en Liga terminó en seis victorias, cinco empates y ocho derrotas, con solo 23 puntos de 57 posibles. En casa, acumuló 46 puntos con quince triunfos, un empate y tres derrotas. De los 69 puntos totales, apenas un tercio llegó lejos del Metropolitano. Como local, el Atlético siguió siendo un rival temible; fuera, la falta de regularidad se convirtió en una constante. Los cinco goles encajados en La Cerámica pueden parecer un accidente puntual, pero no se pueden disociar de una fragilidad defensiva a domicilio que acompañó al equipo toda la temporada.
El propio Simeone lo reconoció en la rueda de prensa previa: «Mejoramos mucho en ataque. Pese a las críticas, jugamos bien, atacamos bien, hicimos muchos goles en la Champions y en la Liga. Pero necesitamos mejorar en defensa». Y añadió: «El equilibrio importa. El Arsenal, a mi modo de ver, es el equipo más equilibrado entre los que compiten al máximo nivel». Escuchando esas palabras y repasando después el 5-1, queda claro que el «equilibrio» que Simeone señaló como imprescindible brilló por su ausencia sobre el césped.
Koke, tras el partido, transmitió un mensaje similar: encajar tantos goles es inaceptable y la plantilla debe corregirlo de cara a la próxima temporada. La amargura no se limita a esta última jornada. En la Champions League, el Atlético cayó en semifinales ante el Arsenal por un global de 1-2. En la final de la Copa del Rey, perdió en la tanda de penaltis frente a la Real Sociedad. Tres competiciones y ningún título.
Cuartos con 69 puntos: ¿y ahora qué?
El balance final dice cuarto puesto y 69 puntos: a 25 del Barcelona campeón y a tres del Villarreal tercero. En un partido donde bastaba un empate, la imagen que dejó el equipo no fue la de un conjunto merecedor de la tercera plaza.
Si Simeone continúa al mando, como todo indica, un proyecto que se acerca a los quince años de vida necesita saber qué cambiar. Y nadie lo sabe mejor que él. Los problemas que expuso esta derrota no se resuelven con un solo fichaje. La larga lista de lesionados reveló la falta de profundidad de la plantilla, pero lo más preocupante es que los futbolistas que sí estuvieron disponibles se vinieron abajo en cuestión de minutos tras el penalti del 30.
Cabe aventurar que, con la composición actual de la plantilla, la Copa de Europa queda lejos. La goleada de la última jornada alimenta esa impresión. En la semifinal de la Champions contra el Arsenal, la eliminación llegó por un ajustadísimo 1-2 en el global. Para dar el último paso en las grandes citas, no basta con sumar goles: se necesita también la estabilidad que reduce los que se encajan. Cuando Simeone definió al Arsenal como «el equipo más equilibrado» del máximo nivel, estaba admitiendo, de forma implícita, que a su equipo todavía le falta ese equilibrio. La dirección del mercado de fichajes debería priorizar el refuerzo cualitativo de la línea defensiva y del centro del campo.
A los jugadores que cerraron esta larga temporada se les querría dedicar una palabra de reconocimiento, pero fueron noventa minutos demasiado amargos. Eso sí, que la última jornada deparara un duelo directo por el tercer puesto le otorgó al partido un significado real dentro del conjunto de la campaña. Lo que ese escenario dejó al descubierto no debe ignorarse, sino canalizarse hacia la reconstrucción del próximo curso. La pregunta que encierran el cuarto puesto y los 69 puntos ya está sobre la mesa de Simeone y de la directiva.
Puntuaciones
Titulares
| Jugador | ItC | FotMob | Comentario |
|---|---|---|---|
| Juan Musso | 3 | 4.6 | Cometió el penalti por una salida temeraria sobre Pépé. Los cinco goles encajados castigan en el marcador, pero los errores defensivos a su alrededor fueron los principales culpables. Su parada a Mikautadze en el 80 fue un gesto de orgullo. |
| Marcos Llorente | 4 | 5.1 | Regresó de sanción para disputar su partido 300 como rojiblanco. Perdió el balón en la jugada del segundo gol y no pudo evitar el centro. Pese a todo, compitió hasta el final con el Mundial en el horizonte. |
| Marc Pubill | 5 | 6.6 | Obligado a cubrir por dos junto a Lenglet. Marcó su primer gol de la temporada al rematar el córner de Griezmann en el 43. Se retiró al descanso por molestias físicas. |
| Clément Lenglet | 0 | 5.6 | Implicado directamente en el primer, tercer y quinto gol. Su posicionamiento en el gol de Mikautadze fue desastroso. El 0 de Into the Calderón resume su actuación. |
| Dávid Hancko | 4 | 5.3 | Actuó como lateral izquierdo, fuera de su demarcación habitual, y se le vio incómodo en ambas fases. Griezmann bromeó con que lleva «dos meses jugando con un tobillo». Sustituido en el descanso. |
| Álex Baena | 4 | 5.8 | Regreso agridulce a La Cerámica, donde jugó antes de fichar por el Atlético. Su disparo del 47 se marchó desviado. No logró marcar diferencias y fue sustituido en el 61. |
| Koke | 4 | 7.2 | Se multiplicó para cubrir a Vargas en el centro del campo, pero no pudo contener la marea. Tras el partido, ejerció de capitán exigiendo mejoras para la próxima temporada. |
| Obed Vargas | 3 | 6.8 | Mal colocado en el gol de Mikautadze. Tampoco aportó en la posesión. La magnitud del partido le quedó grande. |
| Giuliano Simeone | 3 | 6.2 | Sigue en una mala racha. Un pase fácil regalado propició el cuarto gol. No salió para la segunda parte. |
| Ademola Lookman | 3 | 6.2 | Cerró su primera temporada en el club sin dejar huella en el partido. Se espera que una pretemporada completa con Simeone le ayude a progresar. |
| Antoine Griezmann | 4 | 7.4 | Último partido como colchonero. Asistió a Pubill con el córner del 43. La mejor nota FotMob de la plantilla; individualmente, mantuvo su calidad hasta el final. |
Suplentes
| Jugador | ItC | FotMob | Comentario |
|---|---|---|---|
| Alexander Sørloth | 4 | 5.9 | 46' (por Giuliano Simeone). Dispuso de un par de ocasiones claras, pero no acertó. Puede haber sido su último encuentro como rojiblanco. |
| Aleksa Purić | 4 | 6.1 | 46' (por Hancko). El canterano del Atlético Madrileño completó toda la segunda parte. Más fiable que Lenglet, aunque eso no dice demasiado. |
| Matteo Ruggeri | 4 | 6.4 | 46' (por Pubill). Estuvo por debajo de su nivel habitual tanto en defensa como en los centros. Un mal día. |
| Javier Boñar | 5 | 6.1 | 61' (por Lookman). Sigue ganando enteros de cara a un puesto en el primer equipo la próxima campaña. Buena actitud en los minutos que tuvo. |
| Javi Morcillo | 5 | 6.2 | 61' (por Baena). Como Boñar, destaca por su intensidad en la presión y cuenta con la confianza de Simeone. Una cesión a un club de Primera la próxima temporada es una opción realista. |
※Las puntuaciones ItC proceden de Into the Calderón; las puntuaciones FotMob, de FotMob.