63 años sin enfrentarse en competición oficial: un nuevo capítulo en el Metropolitano
Atlético de Madrid y Tottenham Hotspur se verán las caras en un partido oficial por primera vez en 63 años. El único precedente competitivo entre ambos clubes data de la final de la Recopa de Europa de 1963, cuando el Tottenham se impuso por un contundente 5-1 con un doblete de Jimmy Greaves. Más de medio siglo después, la historia que se escribirá este martes en el Metropolitano será radicalmente distinta.
El Atlético ocupa la tercera posición en La Liga (54 puntos) y tiene por delante la final de la Copa del Rey contra la Real Sociedad el 18 de abril. Pese a terminar 14.º en la fase de liga de la Champions League, eliminó al Club Brujas con un global de 7-4 en el play-off, alcanzando los octavos de final por undécima vez desde la temporada 2013-14. Como habitual en la fase de eliminación, el club afronta lo que viene con cierta costumbre de batallas a cara o cruz.
El Tottenham, por su parte, vive una situación crítica: 16.º en la Premier League, a un solo punto del descenso. Sin embargo, en la Champions League terminó la fase de liga en una meritoria cuarta posición, dejando su portería a cero ante rivales como el Borussia Dortmund y el Eintracht Frankfurt, mostrando una imagen completamente distinta a la que ofrece en su competición doméstica. Cómo interpretar esa «doble cara» es la clave a la hora de analizar esta eliminatoria.
Las dos caras de los Spurs: crisis interna y transformación europea
Para entender la temporada del Tottenham hay que separar por completo su Premier League de su Champions League.
En la liga doméstica, el club que conquistó la Europa League la pasada campaña se encuentra sumido en una crisis difícil de explicar. Thomas Frank llegó como nuevo entrenador en verano, pero en 29 jornadas acumula un balance de 7 victorias, 8 empates y 14 derrotas. Sus 29 puntos les sitúan a solo uno del West Ham (28 puntos), que ocupa plaza de descenso. Frank fue destituido el 11 de febrero tras caer 1-2 ante el Newcastle, con un porcentaje de victorias en Premier League de aproximadamente el 27%, la cifra más baja de la historia del club para un entrenador con al menos cinco partidos dirigidos (ESPN). Su sucesor, Igor Tudor, tampoco ha logrado revertir la situación: tres derrotas en tres partidos (1-4 ante el Arsenal, 1-2 ante el Fulham y 1-3 ante el Crystal Palace), acumulando cinco derrotas consecutivas en todas las competiciones. Los Spurs no han ganado un solo partido de Premier League en 2026.
Las lesiones de piezas clave del centro del campo y el ataque —Maddison, Kulusevski y Bentancur— se han sucedido sin tregua, a lo que se suma la baja de Udogie y Bergvall. Kudus también es duda para este partido, lo que limita aún más las opciones creativas en ataque. Pelear por la permanencia y disputar al mismo tiempo los octavos de final de Champions League con una plantilla tan mermada convierte esta en una de las temporadas más difíciles en la historia del club.
En la Champions League, sin embargo, el panorama cambia por completo. Terminaron la fase de liga en cuarta posición con 5 victorias, 2 empates y 1 derrota, manteniendo la portería a cero en 6 de sus 8 partidos: una solidez defensiva notable. Su única derrota fue un 3-5 ante el París Saint-Germain, pero incluso en ese encuentro anotaron tres goles. ¿Por qué un equipo incapaz de ganar en su liga se transforma de tal manera en Europa? No hay una respuesta definitiva, pero persiste la teoría de que la diferencia de ritmo y cadencia entre los partidos de Champions League y el desgaste físico semanal de la Premier League juega a favor de los Spurs.
Ahora bien, los rivales que el Tottenham ha enfrentado hasta ahora en esta Champions League no se parecen al Atlético de Simeone, donde tanto la calidad de la presión como la inteligencia en la gestión del partido operan en un nivel superior. Si a eso se añade la presión ambiental del Metropolitano, lo que espera a los Spurs es, probablemente, su prueba más exigente en toda la competición.
Conor Gallagher: el hombre que vuelve a su antigua casa
Este partido tiene otra historia dentro de la historia. Conor Gallagher, que llegó al Atlético procedente del Chelsea por unos 40 millones de euros en agosto de 2024 y pasó 17 meses como rojiblanco, se marchó en enero de este año al Tottenham por una cifra similar. Con el Atlético disputó 77 partidos y anotó 7 goles, pero dentro del sistema 4-4-2 de Simeone sus oportunidades de completar partidos fueron limitadas, y acabó saliendo sin haber logrado hacerse con un puesto fijo en el once.
Sus dos primeros meses en el Tottenham tampoco han sido sencillos. Según Fotmob, ha disputado 582 minutos en 8 partidos de Premier League (7 como titular), con 0 goles y 1 asistencia. En medio de la crisis colectiva del equipo, su principal virtud —la capacidad de recorrer el campo de área a área— apenas ha encontrado contexto para brillar. En la Champions League acumula 6 partidos y 1 gol, pero bajo la dirección de Tudor la estructura del centro del campo ha sido inestable, un entorno complicado para un jugador que no es del tipo que resuelve por sí solo las jugadas individuales.
Que un futbolista que conoce desde dentro el diseño de la presión del Atlético esté en el centro del campo rival es un elemento tácticamente interesante. Otra cosa es que la estructura actual del Tottenham le permita aprovechar ese conocimiento a nivel colectivo, lo cual es bastante dudoso. La reacción de la afición del Metropolitano hacia Gallagher añade otro ingrediente a la trama secundaria de esta eliminatoria.
Análisis de la plantilla del Atlético: el problema del lujo de elegir
La temporada del Atlético viene acompañada de un «problema» recurrente derivado de la abundancia de talento ofensivo: ¿a quién poner de titular? Sus 46 goles en 27 jornadas de La Liga los sitúan entre los más goleadores del campeonato, y como locales acumulan 12 victorias, 1 empate y 1 derrota, con 33 goles a favor y 12 en contra. La reciente victoria ante la Real Sociedad (3-2) prolongó una racha de cuatro triunfos consecutivos en casa, y en sus últimos cuatro partidos como locales en todas las competiciones han anotado al menos tres goles en cada uno, sumando un total de 15 tantos.
En la delantera figuran Alexander Sørloth (16 goles en todas las competiciones esta temporada), Julián Álvarez (en cifras de dobles dígitos, con 5 goles en Champions League), Antoine Griezmann y Ademola Lookman, incorporado en febrero. Cualquiera de estos cuatro tiene capacidad para decidir un partido, y Simeone cuenta además con un banquillo capaz de cambiar el rumbo de cualquier encuentro.
En el centro del campo, la vuelta de Pablo Barrios es una gran noticia. Tras la lesión muscular en el isquiotibial sufrida el 5 de febrero en los cuartos de final de la Copa del Rey ante el Real Betis, Barrios se reincorporó al entrenamiento con el grupo el 9 de marzo, según informó BeSoccer. Si está disponible, su aportación en volumen de trabajo y capacidad de recuperación de balón supondrá un refuerzo muy significativo para la medular. Por otro lado, Rodrigo de Mendoza, que se resintió del tobillo derecho en el partido frente a la Real Sociedad, es seria duda y su ausencia parece probable. Más allá de eso, no hay bajas relevantes, lo que deja a Simeone en la privilegiada posición de poder elegir entre una plantilla prácticamente al completo.
Panorama táctico: la presión del Metropolitano y los puntos débiles a explotar
Para el Atlético, el enfoque táctico de este partido está claro. El Tottenham ha encajado 46 goles en 29 jornadas de Premier League, lo que evidencia una defensa inestable, con dudas tanto en la resistencia cuando son sometidos a presión prolongada como en la defensa de balón parado. Con el empuje del Metropolitano a sus espaldas, la presión alta desde la delantera para forzar errores en la salida de balón rival —la fórmula que el Atlético ha repetido con éxito una y otra vez en casa esta temporada— tiene muchas posibilidades de funcionar también aquí.
Dicho esto, si Cristian Romero y Micky van de Ven están disponibles, la solidez defensiva del Tottenham podría mejorar respecto a lo visto en sus últimos partidos ligueros. Van de Ven cumple una sanción en la Premier League por su expulsión ante el Crystal Palace, pero dicha suspensión no afecta a la Champions League. No obstante, las ocasiones en que ambos han coincidido como titulares esta temporada en la Premier League han sido escasas, y cabe ser prudente respecto al grado de entendimiento de la pareja. Frente a las 6 porterías a cero en 8 partidos de Champions League está la incógnita de si esa fiabilidad defensiva resistirá ante el Atlético de Simeone.
El ataque del Tottenham llega mermado por las bajas de Maddison y Kulusevski, a las que previsiblemente se sumará la de Kudus, lo que reduce notablemente las fuentes de creatividad. La estructura pasa a depender en gran medida de Xavi Simons, y controlar su influencia debería ser la prioridad número uno de la presión del centro del campo atlético. Hasta qué punto Koke y Barrios consigan limitar los espacios y los tiempos de recepción de Simons podría ser el factor determinante en la calidad del partido.
Simeone fue preguntado por el emparejamiento de Champions League en la rueda de prensa previa al partido contra el Oviedo, el 27 de febrero, y respondió: «Un rival duro, un rival importante en el fútbol mundial. Ya hablaremos cuando estemos más cerca del partido» (Into the Calderón, 27 de febrero). No hay atisbo de confianza excesiva basada únicamente en los resultados domésticos de los Spurs. El objetivo principal es llevarse una ventaja del primer partido en casa, y a la vista de los 15 goles anotados en los últimos cuatro encuentros como local en todas las competiciones, marcar más de un gol es un escenario perfectamente realista.
Cuatro jugadores clave que queremos ver en el campo
Con el arsenal ofensivo del que dispone el Atlético esta temporada, elegir un once ideal no es tarea sencilla. Estos son los cuatro jugadores que, a juicio de quien escribe, deberían estar sobre el césped en esta cita.
Alexander Sørloth: definición y presión alta en un mismo jugador
16 goles en todas las competiciones esta temporada. Hat-trick en la vuelta del play-off de Champions League frente al Club Brujas, gol a los cinco minutos para abrir el marcador ante la Real Sociedad: su capacidad de definición está fuera de toda duda. Más allá del juego de espaldas que le permite su 1,95 m de estatura, destaca también su tasa de trabajo en la presión alta, cortando líneas de pase y persiguiendo con intensidad al poseedor del balón. Su duelo físico con Romero —incluida la batalla aérea— promete ser el enfrentamiento individual más destacado del partido. El hecho de que jugara los 90 minutos contra la Real Sociedad plantea cierta cuestión de gestión de cargas, pero un escenario como este exige su presencia.
Antoine Griezmann: el hombre que huele las grandes citas
Su reciente nivel de rendimiento llama la atención. La fluidez con la que mueve el balón al primer toque, desactivando la presión rival, es propia del máximo goleador histórico del club. En el partido frente a la Real Sociedad entró como sustituto en el minuto 53 y registró una asistencia, dejando buenas sensaciones sobre su estado físico. Su participación parece segura, aunque la decisión sobre si será titular o revulsivo desde el banquillo dependerá de la valoración de última hora de Simeone en función de Álvarez y Lookman. Si hay un futbolista que rinde más cuanto mayor es la tensión de una eliminatoria, es él: la probabilidad de que aparezca de una u otra forma es altísima. A nivel personal, es un jugador al que uno quiere ver en el campo el mayor tiempo posible.
Marcos Llorente: el todoterreno que gobierna el costado derecho
Esta temporada se ha consolidado como lateral derecho dentro del sistema de Simeone, encajando a la perfección. En la primera jornada de la fase de liga de la Champions League marcó un gol ante el Liverpool, y en la vuelta frente al Club Brujas registró una asistencia. Combina intensidad defensiva y dinamismo ofensivo, la esencia misma del lateral moderno. Con la baja de Udogie, es muy probable que el costado izquierdo del Tottenham esté debilitado, un flanco donde las incorporaciones de Llorente pueden resultar una amenaza constante. Su tendencia de uso a lo largo de la temporada lo sitúa como uno de los primeros nombres en la lista de titulares.
Marc Pubill: el joven defensor que se ha hecho dueño del puesto de central
El jugador de 22 años, fichado del Almería el pasado verano, llegó como lateral derecho de formación, pero esta temporada se ha afianzado como central derecho del Atlético. Tal como explicó Simeone: «Me imaginaba que en algún momento podía ayudarnos en esa posición de central. Crece a una velocidad enorme, tiene buen juego con el pie. Tiene hambre y los que tienen hambre, me gustan» (AS / rueda de prensa post-PSV, comentarios en el contexto de su elección como MVP del mes por el club). Su fortaleza física y su agresividad en el duelo individual le valieron la reconversión, y en diciembre fue elegido mejor jugador del mes por la afición rojiblanca. Pubill fue titular tanto en la ida del play-off de Champions League contra el Club Brujas como en la ida de las semifinales de la Copa del Rey frente al Barcelona (victoria 4-0), lo que refleja la confianza depositada en él para los partidos grandes. Quien escribe considera que la pareja formada por Pubill como central derecho y Llorente como lateral derecho es la opción más probable para este encuentro. En la segunda parte, la posibilidad de introducir a José María Giménez como central derecho y desplazar a Pubill a su posición natural de lateral derecho es un recurso perfectamente asumible dentro del repertorio táctico de Simeone.
Información del partido y claves para seguirlo
El pitido inicial está previsto para el martes 10 de marzo de 2026 a las 21:00 CET en el Riyadh Air Metropolitano. El partido de vuelta se disputará el miércoles 18 de marzo a las 21:00 CET en el Tottenham Hotspur Stadium de Londres. Cabe recordar que el Metropolitano es un escenario cargado de simbolismo para el Tottenham: aquí perdieron la final de la Champions League de 2019 ante el Liverpool.
Hay tres aspectos fundamentales a observar. El primero: hasta qué punto la presión alta del Atlético es capaz de asfixiar la salida de balón de los Spurs. El segundo: el grado de limitación que el centro del campo rojiblanco logre imponer al ataque del Tottenham, articulado en torno a Xavi Simons. Y el tercero: el reencuentro de Gallagher con su antiguo club y la reacción de la afición del Metropolitano.
Tras el partido publicaremos la crónica del encuentro. ¿Será capaz el Atlético, impulsado por el aliento de su afición, de dar un paso decisivo hacia la clasificación para cuartos de final?