Un sueño roto en La Cartuja
Catorce segundos. Eso bastó para que el gol más rápido en la historia de una final de Copa del Rey sacudiera La Cartuja ante cerca de 70.000 espectadores. Para el Atlético de Madrid, de vuelta en una final de Copa trece años después, el arranque fue el peor escenario posible.
En abril, el Atlético había gestionado un calendario saturado alternando rotaciones entre la Champions League y la competición doméstica. La apuesta rindió en Europa: un 3-2 global frente al Barcelona selló el pase a semifinales. Tres derrotas consecutivas en Liga fueron la contrapartida de esa elección de prioridades. Esta final representaba la primera oportunidad real de levantar un título importante desde la Liga de 2021. El marcador resumió resiliencia y lamento a partes iguales: 0-1, 1-1, 1-2, 2-2. Dos veces por debajo, dos veces igualando, 120 minutos de lucha, y después los penaltis. 3-4. Un partido que el Atlético pudo ganar. Un partido que el Atlético debió ganar. Aun así, el trofeo viajó a San Sebastián.
Un derrumbe en el primer suspiro
El saque de meta de Marrero cruzó el campo de punta a punta. Gonçalo Guedes recibió en banda derecha con todo el espacio del mundo. En los escasos segundos previos, la defensa del Atlético se había descompuesto como un dominó. Nahuel Molina vio pasar el balón largo por encima de su cabeza sin moverse. Giuliano Simeone calculó mal el bote y perdió el balón. Marc Pubill presionó con tibieza a Guedes, dándole tiempo de sobra para centrar. Ante el centro de Guedes, Matteo Ruggeri perdió el duelo aéreo contra Ander Barrenetxea. El cabezazo botó hacia la portería; Juan Musso se estiró con todo lo que tenía, pero no llegó. Para un balón que no iba con demasiada fuerza, la sensación de que pudo hacerse más resulta inevitable.
El gol más rápido en la historia de las finales de Copa del Rey. Detrás de los 14 segundos registrados por Opta había uno que no se movió, uno que calculó mal, uno que presionó sin convicción, uno que perdió el salto y uno que no llegó. En la previa se había señalado la defensa en el juego a balón parado como el punto débil. Lo que cedió, sin embargo, fue algo mucho más elemental: un saque de portería largo y nadie dispuesto a poner el cuerpo.
Reacción y recaída
Minuto 18. Antoine Griezmann filtró un pase desde las inmediaciones del área hacia el centro. Julián Álvarez dejó correr el balón, y Ademola Lookman, apostado dentro del área, conectó un disparo con la zurda que se coló junto al poste largo. Séptimo gol desde su llegada al Atlético en el mercado invernal. El internacional nigeriano fue, una vez más, el jugador más desequilibrante de los rojiblancos.
Tras empatar, el Atlético se hizo dueño del balón. A lo largo de los 120 minutos acumuló un 63% de posesión, 354 pases en campo rival frente a 134 de la Real, y 33 toques en el área contraria contra 20. En posesión y presencia territorial, el dominio fue claro.
Sin embargo, en el minuto 43 Musso salió a despejar un balón aéreo y golpeó a Guedes en lugar de al balón. Tarjeta amarilla y penalti. Se presentó Mikel Oyarzabal. Con la zurda, colocó el lanzamiento en la esquina inferior izquierda. Según The Guardian, Oyarzabal ha marcado en las seis finales de su carrera sénior. Ya en la final de Copa de 2020 convirtió desde los once metros el único gol del partido frente al Athletic Club. En La Cartuja, fue el hombre más frío sobre el césped. 1-2. La falta de Musso sobre Guedes marcó la estructura de la primera parte.
Otro equipo en la segunda parte, pero faltó un gol
El Atlético salió del vestuario transformado. «El segundo tiempo fue el que había que jugar», reconoció Simeone tras el partido. El detonante del cambio fue la oleada de cinco sustituciones realizadas entre el minuto 62 y el 78.
En el 62, Lookman y Ruggeri dejaron el campo juntos; entraron Nicolás González y Alexander Sørloth. En el 70, Griezmann cedió su puesto a Thiago Almada y Giuliano Simeone a Álex Baena. En el 78, Molina fue relevado por Johnny Cardoso. Con Nicolás González como lateral izquierdo puro y Sørloth como referencia aérea en punta, el dibujo del segundo tiempo era otro.
Personalmente, la salida de Lookman en el minuto 62 sigue generando dudas. Había marcado el único gol del Atlético y era el jugador más desequilibrante por la izquierda, con clara superioridad sobre el lateral derecho rival. Simeone lo explicó así: «Entendía que con Sørloth de nueve podíamos tener más situaciones y que Julián podía cumplir el rol que hacía Lookman». La lógica se entiende. Aun así, Sørloth apenas dejó huella: valoración de 5,9 en FotMob y 4,5 en ItC, de las más bajas del equipo. Visto con perspectiva, mantener a Lookman sobre el campo un poco más parece una opción que merecía considerarse.
Con todo, el Atlético de la segunda parte apretó con otra intensidad. Minuto 83: Almada encontró a Álvarez, que se perfiló pasándose el balón con el pie derecho por detrás del cuerpo hacia la izquierda, se deshizo del central que le marcaba y soltó un zurdazo que se clavó en la escuadra. El mejor gol de la noche. 2-2.
Lo que siguió fue un asedio de siete minutos. En el 86, Baena remató de cerca un centro de Llorente, pero el balón se fue por encima. En el 89, un cabezazo de Sørloth se desvió ligeramente a la derecha. En el 90, Cardoso se plantó solo tras un pase de Álvarez y tuvo la ocasión definitiva, pero el tercer gol no llegó. En el descuento, un libre directo de Álvarez dio en la barrera y el rebote de Llorente se marchó desviado. Simeone lamentó esos minutos tras el partido: «El partido era en los 90 minutos, era el gol de Baena, el de Johnny… Esa contundencia que se necesita la tuvieron ellos y nosotros no». Difícil discrepar. El tramo que va del empate en el minuto 83 al final del tiempo reglamentario fue el periodo en el que el Atlético más acorraló a la Real. No haber sentenciado ahí lo decidió todo.
La factura del descanso corto y unas piernas que se apagaron
Solo tres días separaban la vuelta de cuartos de Champions contra el Barcelona de esta final. La Real Sociedad, en cambio, había dispuesto de aproximadamente una semana de preparación. Que esa diferencia de frescura aflorase en la prórroga no resultaba ninguna sorpresa. El propio Simeone lo admitió: «Después de haber jugado 90 minutos contra el Barça hace cuatro días, es normal que el equipo haya tenido esa bajada en la prórroga. Aun así, creo que lo hicimos bien».
En la primera parte de la prórroga, la Real recobró oxígeno. Minuto 97: Takefusa Kubo, que había ingresado en el 88, asistió a Luka Sucic, cuyo disparo con la zurda fue repelido por Musso. Orri Óskarsson cazó el rechace con otra zurda, y Musso volvió a responder. El portero que había protagonizado los dos goles encajados en la primera parte firmó una doble parada crucial en la prórroga. Acto seguido, en el minuto 99, le tocó al Atlético: Koke habilitó a Álvarez, cuyo remate se estrelló en el travesaño. Todo eso comprimido en apenas unos minutos: la densidad de esa secuencia condensaba la esencia de los 120 minutos.
Koke disputó los 120 minutos íntegros. El único superviviente de la plantilla que levantó la Copa en 2013. Incluso en la prórroga siguió apareciendo en el juego, reaccionando con agilidad en las transiciones y transmitiendo calma a los suyos hasta el final. El pase que desembocó en el travesaño de Álvarez fue suyo. Su valoración de 8,3 en FotMob igualó a Álvarez como la más alta del equipo. Into the Calderón lo definió como «el orquestador de unos agotadores 120 minutos».
La segunda mitad de la prórroga la dominó el desgaste. Un cabezazo de Sørloth se fue por la izquierda, y Gorrotxategi y Elustondo vieron amarilla en rápida sucesión. Ninguno de los dos equipos encontró fuerzas para generar una ocasión clara. El marcador no se movió y el partido se decidió en los penaltis.
El desenlace desde los once metros
El Atlético lanzó primero. Sørloth, primer tirador, vio cómo Marrero le adivinaba la intención y detenía su disparo con la zurda en la esquina inferior derecha. Soler convirtió para la Real. 0-1. Álvarez también fue detenido por Marrero, que se tiró a su izquierda. Musso paró el tiro de Óskarsson para mantener viva la esperanza, pero del tercer lanzamiento en adelante todos los penaltis entraron. Con 3-3, llegó el quinto tirador de la Real: Pablo Marín, un joven de 22 años que había saltado al campo en el minuto 69. Con la derecha, clavó el balón en la escuadra superior izquierda. 3-4. La Real Sociedad conquistaba su cuarta Copa del Rey.
Marrero, de 24 años, habló después del partido: «Sabía que si llegaba el momento de los penaltis, yo, el equipo y la afición confiaban mucho en mí. Todavía no me lo creo. El chico que soñaba de pequeño ha cumplido un sueño». El mismo hombre que ya había sido héroe en una tanda tras un 2-2 en dieciseisavos repitió su papel en el escenario más grande.
La última Copa de Griezmann, la rabia de Koke
Griezmann dejó el campo en el minuto 70. La asistencia a Lookman en el gol del empate del minuto 18, los toques finos en espacios reducidos: la calidad del máximo goleador histórico del club brilló en destellos, pero el gol no apareció. Cinco tantos en esta edición de Copa habían guiado al Atlético hasta aquí; ante su exclub, la que fue su última final de Copa en España terminó sin trofeo. Con su traspaso al Orlando City ya confirmado, las semifinales de Champions representan la última opción de levantar un título en suelo español.
Koke cargó con el peso de una noche amarga. «Hemos empezado perdiendo el partido nada más empezar y el equipo lo ha intentado todo y ha luchado. Felicitar a la Real, así es la vida, duele… pero hay que seguir. Es una noche dura y agradecer a toda la gente que ha venido. Nos hemos dejado el alma y no ha podido ser». Y añadió: «Tenemos un reto muy bonito. Estamos entre los cuatro mejores de Europa, queremos la Champions. Pero hoy es un día triste».
Perder una final en los penaltis. ¿Cuántas veces ha presenciado esta escena la afición del Atlético? Ciento veinte minutos de esfuerzo condensados en doce yardas. Los lanzamientos fallados de Sørloth y Álvarez, ¿fueron un problema técnico o algo más profundo? No hay respuesta sencilla. Lo que resulta difícil de negar es que, para quien sigue a este club, el desenlace se había presentido en algún rincón del corazón mucho antes de que ocurriera.
«La afición necesita ganar, no mensajes»
En la rueda de prensa posterior al partido, le pidieron a Simeone un mensaje para la afición. La respuesta fue escueta: «La afición necesita ganar, no necesita mensajes. Lo que queda es trabajar todos los días».
Los números confirman que fue un partido que el Atlético pudo ganar. Non-penalty xG de 1,96 frente a 0,83. Grandes ocasiones: 3 a 2 a favor; grandes ocasiones falladas: 3 a 1. Posesión del 63%, 33 toques en el área rival contra 20. Tuvo el balón, generó llegadas, creó ocasiones y no las convirtió. En cambio, los tiros a puerta favorecieron a la Real por 4 a 6, y el xGOT (valor de gol esperado de los tiros a puerta) fue de 1,65 a 1,95 para los donostiarras. 19 remates y solo 4 a portería. La falta de precisión en la definición fue la principal razón por la que 120 minutos de dominio no se tradujeron en victoria.
Simeone continuó: «Lo primero, felicitar al rival. Hizo el partido que tenía que hacer. El segundo tiempo fue el que había que jugar: encontramos el 2-2 y pudimos hacer el tercero con Baena o con Johnny, pero no quiso entrar. Los jugadores dieron todo lo que tenían. Desgraciadamente, los penaltis fueron para ellos». Y cerró: «No pienso en el Arsenal. Me duele mucho esto. Necesitábamos ganar y no pudimos».
El Atlético es cuarto en La Liga, a 22 puntos del Barcelona líder. La única vía hacia un título que queda esta temporada pasa por las semifinales de Champions frente al Arsenal, cuya ida se disputa el 29 de abril. La sentencia que escribimos en la previa —«no se necesita nada que no sea el resultado»— no se cumplió en la final de Copa. Con ese peso a cuestas, el Atlético regresa al escenario europeo.
Valoraciones de los jugadores
Once titular
| Jugador | ItC | FotMob | Comentario |
|---|---|---|---|
| Musso | 3 | 7,3 | Se estiró a la desesperada en el gol del segundo 14, pero no llegó. En el 43 derribó a Guedes y regaló el penalti. En la prórroga firmó una doble parada ante Sucic y Óskarsson, aunque la falta que provocó el penalti definió la primera parte. La mayor divergencia entre ItC y FotMob del equipo |
| Molina | 4,5 | 6,5 | Sufrió con las arrancadas de Guedes. Su pasividad ante el balón largo desencadenó el primer gol. Sustituido por Cardoso en el 78 |
| Pubill | 5,5 | 7,6 | Cubrió el centro y la banda derecha con 4 intercepciones y 5 despejes. Presionó con tibieza a Guedes en el primer gol, pero a partir de ahí fue de los más comprometidos |
| Le Normand | 4,5 | 7,4 | Amarilla en el 33 por falta sobre Barrenetxea. Cometió varias infracciones innecesarias. Aportó en el juego aéreo y en la presión adelantada; opiniones divididas |
| Ruggeri | 3 | 6,8 | Perdió el duelo aéreo con Barrenetxea que originó el primer gol. Pérdidas frecuentes de balón. Sustituido por Sørloth en el 62 |
| G. Simeone | 3 | 6,4 | Calculó mal el bote en el primer gol. Apenas apareció en ataque por la derecha. Sustituido por Baena en el 70 |
| Llorente | 6 | 7,8 | Fiable en defensa y activo en la salida por banda. Su centro para Baena en el 86 fue de gran calidad. Sustituido por Lenglet en el 99 |
| Koke | 6 | 8,3 | 120 minutos completos. El único superviviente de la Copa de 2013 siguió dirigiendo el juego hasta la prórroga. Asistió en el travesaño de Álvarez del minuto 99. Referente anímico del equipo |
| Lookman | 7 | 7,4 | Su gol del 18 con la zurda junto al palo largo fue su séptimo con el Atlético. El jugador más desequilibrante, pero sustituido en el 62. Un cambio que sigue generando debate |
| Griezmann | 5,5 | 7,5 | Asistencia para Lookman. Calidad con el balón en los pies, aunque sin aportación definitiva. Sustituido por Almada en el 70. Su última final de Copa en España |
| Álvarez | 6,5 | 8,3 | Su golazo en el 83 fue lo mejor de la noche. Travesaño en el 99. Motor del equipo durante 120 minutos, pero su fallo de penalti resultó decisivo |
Suplentes
| Jugador | ItC | FotMob | Comentario |
|---|---|---|---|
| Nicolás González | 5 | 7,2 | Desde el 62' (por Lookman). Lateral izquierdo puro; sus centros abrieron la defensa rival. Convirtió su penalti |
| Sørloth | 4,5 | 5,9 | Desde el 62' (por Ruggeri). Entró como referencia aérea, pero apenas dejó huella. Falló el primer penalti de la tanda |
| Baena | 4 | 6,2 | Desde el 70' (por G. Simeone). En el 86, mandó por encima un remate de cerca tras centro de Llorente: un punto de inflexión del partido. Convirtió su penalti |
| Almada | 5 | 7,9 | Desde el 70' (por Griezmann). Asistió a Álvarez en el gol del empate del 83 casi nada más entrar. Convirtió su penalti |
| Cardoso | 4 | 6,8 | Desde el 78' (por Molina). Tuvo una ocasión clarísima en los últimos minutos tras un pase de Álvarez, pero el tercer gol no llegó |
| Lenglet | 5 | 6,6 | Desde el 99' (por Llorente). Sin errores significativos en lo que restó de prórroga |
※ Puntuaciones ItC de Into the Calderón; puntuaciones FotMob de FotMob.