Una final tras 13 años de espera
Mayo de 2013, Santiago Bernabéu. Goles de Diego Costa y Miranda hundieron al Real Madrid y el Atlético de Madrid levantó la Copa del Rey. Han pasado casi 13 años desde aquella noche. Sin un título importante desde la Liga de 2021, el club vuelve a disputar una final de copa esta noche en Sevilla.
Los números recientes no acompañan: una sola victoria en los últimos seis partidos, el 2-0 a domicilio ante el Barcelona en la ida de cuartos de Champions. Partido a partido, las derrotas se han acumulado. Aun así, en este Atlético existe la confianza de que una gestión inteligente de prioridades puede asegurar los resultados que de verdad importan. Al Tottenham lo eliminaron con un 7-5 global, al Barcelona con un 3-2. Ambas eliminatorias terminaron con el Atlético en semifinales de Champions. Simeone ha dejado claras sus prioridades entre competiciones.
La final de esta noche es exactamente el tipo de partido en el que solo cuenta el resultado. Levantar el trofeo o no hacerlo. No se pide nada más.
La Cartuja como variable: el riesgo del campo neutral
La diferencia entre el rendimiento del Atlético como local y como visitante en Liga esta temporada resulta imposible de ignorar. En el Metropolitano: 13 victorias, un empate, dos derrotas, 40 puntos. A domicilio: cuatro victorias, cinco empates, seis derrotas, 17 puntos. En casa han sido demoledores. Fuera, les ha costado cerrar los partidos.
La Cartuja es terreno neutral, sin la atmósfera del Metropolitano. Una final de Copa difiere en esencia de un partido liguero a domicilio, pero conviene no descartar la posibilidad de que esa fragilidad fuera de casa asome. Según la distribución de la RFEF, cada club recibió 25.680 entradas. Cuánto ambiente rojiblanco logren generar los aficionados del Atlético en La Cartuja podría ser un factor relevante en el desarrollo del encuentro.
Para la Real Sociedad, el escenario no es una visita al estadio del rival. Con un reparto igualitario de entradas, contarán con el respaldo de su propia afición. Las condiciones para reproducir la serenidad competitiva que han mostrado desde la llegada de Pellegrino Matarazzo están ahí.
Las armas de la Real: el efecto Matarazzo y la vuelta de Kubo
Un equipo reconstruido
Cuando Matarazzo asumió el cargo en diciembre, la Real estaba hundida en la parte baja de la clasificación, lo bastante cerca del descenso como para generar alarma. Su primer partido al mando, el 4 de enero, acabó en empate contra el Atlético. Lo que vino después fue una transformación acelerada que incluyó una racha de siete victorias en ocho encuentros. En Liga, el equipo ha escalado hasta pelear por plazas europeas. En la Copa, superaron al Athletic Club con un 2-0 global en la semifinal del derbi vasco para alcanzar la final.
Sin compromisos en Champions, la Real ha dispuesto de aproximadamente una semana de preparación para la final. Su último partido fue el empate 3-3 ante el Alavés el 11 de abril. El Atlético, en cambio, jugó la vuelta de cuartos de Champions el 14 de abril, apenas cuatro días antes de la final. La diferencia de frescura es un factor que no se puede pasar por alto.
Kubo como amenaza
Takefusa Kubo regresó de su lesión en el partido contra el Alavés, saltando desde el banquillo y firmando una asistencia para el gol de Óskarsson a los seis minutos de entrar al campo. No está claro si será titular en la final, pero esos seis minutos mostraron su capacidad para cambiar la dinámica de un partido incluso con minutos limitados. Los lectores japoneses lo conocen bien, aunque esta noche representa una amenaza para el Atlético. En qué momento Matarazzo decide jugar esa carta desde el banquillo será algo a vigilar de cerca.
Oyarzabal y Óskarsson
Oyarzabal acumula 12 goles en Liga esta temporada. Contra el Alavés fue suplente junto a Guedes y Kubo, y no llegó a participar. Sigue siendo la referencia del ataque txuri-urdin, y su capacidad resolutiva en el área es el arma más peligrosa de la Real en un partido a todo o nada. Óskarsson suma cinco goles en Liga y uno en Copa. Las cifras no destacan por sí solas, pero el delantero islandés se ha convertido en el símbolo indiscutible de la temporada de la Real. Sus aficionados ya cantan: "Por la mañana café, por la tarde ron. Llévame a Sevilla, Orri Óskarsson." Esta noche, ese cántico resonará en La Cartuja.
La plantilla del Atlético: el coste de la batalla europea y los regresos
Desgaste, y la fuerza para seguir adelante
Desde finales de marzo, el Atlético encadena tres derrotas consecutivas en Liga: Real Madrid (2-3), Barcelona (1-2) y Sevilla (1-2). En Champions, también cayó 1-2 ante el Barcelona en la vuelta de cuartos. Visto partido a partido, el panorama es preocupante. Con todo, la derrota en Sevilla llegó con rotaciones profundas, y la caída ante el Barça en el Metropolitano no impidió la clasificación con un 3-2 global. Tras el pase a semifinales de Champions, Simeone insistió en la necesidad de volver a pisar tierra y centrarse en lo inmediato. Elegir las batallas y ganar donde realmente importa es lo que sostiene a este Atlético.
Lesionados y regresos
Giménez arrastra una lesión muscular y, aunque ha viajado a Sevilla, su presencia en el campo es muy improbable. Hancko, con una molestia en el tobillo, ha entrenado en solitario en La Cartuja; podría entrar en la convocatoria, pero la titularidad parece descartada. La mejor noticia es el regreso de Barrios. Simeone confirmó en rueda de prensa que "Pablo Barrios nos acompañará", lo que eleva considerablemente sus opciones de participar. Está por ver si como titular o desde el banquillo. Cardoso también participó en los minutos finales de la vuelta de cuartos de Champions, lo que da a Simeone otra opción en el centro del campo.
La elección del portero es otro punto de interés. Musso ha sido el guardameta copero esta temporada y también se ha ganado la confianza en las últimas citas de Champions, lo que hace que su continuidad parezca el desenlace más probable. No obstante, con Oblak de vuelta en la convocatoria, la decisión de Simeone no se conocerá hasta el día del partido.
La preocupación defensiva
Con Giménez prácticamente descartado y Hancko en duda, Le Normand y Pubill forman la pareja de centrales más probable, aunque Lenglet también entra en la ecuación. La clave está en la defensa de balón parado. Responder a la presencia aérea del Óskarsson de 186 cm y del central Martín en córneres y faltas es un primer desafío; controlar los movimientos de Oyarzabal en los rechaces y las segundas jugadas cerca del área es otro. El balón parado puede ser un terreno decisivo en esta final.
El último baile de Griezmann
Su salida a final de temporada ya es oficial. El 24 de marzo se anunció su traspaso al Orlando City. El máximo goleador histórico del club afronta el último capítulo de su etapa en el Atlético. La oportunidad de conquistar el primer gran título desde la Liga de 2021 está justo delante.
Lleva cinco goles en esta edición de la Copa. El gol de falta que marcó ante el Deportivo de La Coruña en enero fue un golpe emblemático que pareció reorientar la inercia de su temporada. A lo largo de cada ronda, ha sido Griezmann quien ha tirado del equipo en la competición.
Enfrente estará su exequipo. En rueda de prensa, Griezmann reconoció que intenta no pensar demasiado en que el rival sea la Real Sociedad para no emocionarse en exceso. "Ellos me abrieron las puertas que en Francia no lo hicieron. Les debo muchísimo". Aun así, añadió: "No pienso en si es la última o no, solo en que es un partido muy importante. Es una final que muy pocos jugadores pueden jugar". En lugar de dejarse llevar por la narrativa de una despedida, ha elegido volcar toda su energía en los 90 minutos que tiene por delante.
Simeone dijo que espera que "Dios y el destino le den lo que busca en el tiempo que le queda. Con el tiempo nos daremos cuenta de que teníamos a un genio del fútbol entre nosotros". A título personal, quiero que el último baile de Griezmann comience con la Copa. Esta noche tiene un significado que va más allá del análisis táctico.
Hora, sede y claves para seguir el partido
Saque de centro a las 21:00 CEST. Estadio de La Cartuja, Sevilla.
Lo primero a vigilar es la pareja de centrales y la defensa del balón parado. ¿Cuánto pesará la ausencia de Giménez? Responder a la altura de Óskarsson (186 cm) y del central Martín en córneres y faltas será una prueba inmediata.
Después, la gestión de los banquillos. Cómo utilice Simeone a Barrios y a Sørloth, y en qué momento Matarazzo meta a Kubo, pueden definir el encuentro. Ambos técnicos tienen cartas por jugar, y la elección del momento adecuado podría ser decisiva.
Por último, la pugna por el tempo. Cuatro días después de su batalla en Champions, al Atlético le convendría controlar el ritmo inicial sin ceder la iniciativa. La Real, con una semana entera de descanso, querrá acelerar desde el arranque. Ese pulso marcará la estructura del partido.
Simeone lo resumió así: "Yo siempre imagino lo mejor. No tengo otro pensamiento". ¿Será esta la noche que ponga fin a 13 años de espera? La respuesta solo la dará el césped de La Cartuja. Tras el pitido final, publicaremos la crónica del partido.